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martes, 9 de diciembre de 2008

Las cruces del Inter


Cómo cambian tantas cosas en tan poco tiempo... Ambos llegaron al Inter con la vitola de estrellas; uno costó 13 millones de euros (aunque trajo consigo una gran debilitación para un rival directo), el otro 24 (que podrían convertirse en 32 si se cumplen ciertos objetivos). Uno fue el primer fichaje de Mourinho, el otro, el último y por expreseo deseo del entrenador portugués. Amantino Mancini y Ricardo Quaresma tienen muchas cosas en común, pero sobre todo una: la confianza que había depositado Mourinho en ellos para hacer funcionar su otrora sagrado 4-3-3 y sin embargo, hasta hoy, sólo han jugado juntos en cinco ocasiones (contra Panthinaikos en Atenas, en el derbi, contra el Bologna, frente a la Reggina y en Chipre en la visita al Anorthosis) antes de que Mourinho haya vuelto al pasado para jugar con el esquema sin bandas de Mancini y los dos extremos hayan terminado por desaparecer de los planes interistas.

Hasta ahora, Quaresma ha jugado en quince partidos, Amantino Mancini en uno menos, pero a diferencia del portugués ha sido relativamente más importante para el equipo con dos asistencias y un gol en su casillero particular. El brasileño empezó muy bien, con un debut a lo grande contra el Bayern en un amistoso, pero su rendimiento ha ido en caída continua y Mancini ha tenido que contentarse con un puñado de minutos en el partido contra el Palermo reciclado como mediapunta a los que le siguieron una ausencia de la convocatoria para el derbi de Italia contra la Juve y tres partidos sin jugar contra Panathinaikos, Nápoles y Lazio. Además, ha sido sustituido en diez de las once veces en que fue titular.

Dicen en Italia que todos los problemas que causó su fichaje por las indecisiones suyas y del Oporto no le gustaron a Mourinho. Además, hay que sumarle su carácter difícil, su individualismo para divertir al público (que en Milan no ha sido agradecido) y que no parece haber sabido adaptarse en su primera gran aventura seria fuera de casa tras su fugaz prueba en un Barcelona en semi-destrucción. El tema de Mancini es distinto: Mourinho nunca estuvo de acuerdo con su contratación y así lo hizo constar. Sus peculiaridades técnico-tácticas, hacen que no encaje en la manera de jugar del portugués y Mourinho ha cortado por lo sano: en donde no hay, es imposible obtener. Y es que las cualidades del brasileño, un contragolpeador neto, que necesita del dribling y la velocidad para vivir, no se adaptan al fútbol-control que pretende su entrenador. A esto, le tenemos que sumar la eterna suplencia (casi una condena) de Hernán Crespo, que sólo ha jugado 159 minutos repartidos en cinco partidos de Serie A y que fue excluido de la lista de la Champions sin comunicársele y a pocas horas de la clausura del mercado de fichajes. 50 millones de euros en problemas que esperan su resolución en el próximo mes de enero.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Stankovic rules

El partido Lazio - Inter de mañana será muy especial para muchos: enfrenta a dos de los grandes de Italia, será una prueba más al Inter revolucionario de Mourinho y para la Lazio supondrá la última llamada al grupo de los grandes. Además, será más significativo para tres jugadores interistas que anteriormente vistieron la biancoceleste de la Lazio. Ellos son Hernán Crespo, Luís Jiménez y Dejan Stankovic. Aunque para unos, eso sí, será más emocionante que para otros: Crespo, como mucho, ocupará un puesto en el banquillo (sólo ha jugado en tres partidos en toda la temporada) y la lucha por Jiménez está en lograr entrar en la convocatioria. Sin embargo, para el serbio sí será muy sentido: pasó cuatro temporadas y media en el lado celeste de Roma, de la 1998/99 a enero de 2004, cuando llegó a Milan para fichar por el Inter. Seis meses después llegó Roberto Mancini, ex compañero de Stankovic como jugador en la Lazio y como entrenador y con quien Dejan creció muchísimo y mejoró como mediapunta, su posición en el actual Inter de Mourinho.

Durante su etapa como técnico del Inter, Roberto Mancini supo como sacar todo el jugo de un crack como Stankovic. En el 4-3-1-2 de 'Mancio', el serbio actuó esencialmente como mediapunta, pero pasó por todas las demarcaciones del centro del campo, siendo ala por cualquiera de las dos bandas o incluso jugando en el vértice bajo del rombo, por delante de la defensa. Y Stankovic no sólo nunca ha defraudado, sino que fue fundamental para su colega Mancini y vital dentro de todos los éxitos del Inter.

Pero este verano, con el desembarco de Mourinho en San Siro, parecía que Stankovic, un afín a Mancini, podría abandonar el equipo al no encontrar sintonía con el nuevo entrenador. El jugador estuvo a un paso de la Juventus, pero finalmente las presiones hicieron que permaneciese a la sombra de la Madonnina. En una reciente rueda de prensa declaro que había sido "culpa de los periodistas", que le subieron "en el mismo tren que Mancini y Mihajlovic". Stankovic hablaba sobre su resurrección en el Inter, después de ganarse la confianza y la estima de Mourinho, que ha vuelto a hacer de él el jugador de los viejos tiempos, el jugador fundamental dentro del engranaje del equipo y el verdadero artífice de la mejora interista. Cuando llegó el portugués, tenía serias dudas sobre él, pero ningunca concernía a su calidad, fuera de cualquier discusión. Pero el excesivo proteccionismo del centro del campo, la falta de confianza en una defensa muy dañada sin Cordoba y Samuel y el 4-3-3 no ayudaron al serbio.

Sin embargo, con el castigo por la inadaptación de Quaresma y la incompatibilidad de Mancini con jugar en un equipo con iniciativa, hicieron cambiar de opinión a Mourinho, que optó por el 4-3-1-2 que le dio resultados a Mancini y le otorgó a Stankovic los mandos del bicampeón de Italia. Fue el mejor el día del debut del nuevo sistema contra el Palermo, clave en la victoria contra la Juve, el más activo contra el Panathinaikos y estuvo inconmensurable en el buen partido que hizo el Inter contra el Nápoles. De él se pueden destacar muchísimas cosas: su entrega, su lucha incansable, su capacidad para elaborar el juego, la calidad de sus pases, su visión privilegiada... Pero si por algo ha asombrado esta temporada fue por el golazo que marcó en su derbi particular conta la Roma en el que el Inter demostró que puede ganarlo todo y que los partidos durarán lo que quiera Mourinho: saque de esquina, balón atrás y chutazo de Stankovic que sorprende a Doni. Uno de los mejores goles de toda la temporada.

El Inter es lider en la clasificación con seis puntos de ventaja sobre Juventus y Milan. Ha costado, el equipo ha tenido que superar muchas dificultades y momentos complicados hasta la situación estable en que se encuentra actualmente. El cambio de piel del Inter no esconde ningún secreto: sólo hay que mirar las estadísticas. Hay dos equipos: uno antes y otro después de la entrada de Stankovic.

martes, 25 de noviembre de 2008

Regreso al futuro (y II)


Bastaron 12 jornadas para comprobar que el sistema jerárquico de la Serie A ha quedado restaurado (aunque la 13ª jornada pudo arrojar alguna que otra duda en este aspecto). Sólo con echarle un vistazo a la clasificación lo podemos ver: Inter, Milan y Juventus, uno detrás de otro como en los viejos tiempos, antes de que el Calciopoli estallase, cuando la Serie A era cosa de tres (o mejor dos: Juve y Milan, porque el Inter estuvo muchos años sin el nivel necesario para disputar los títulos), con algún atrevimiento esporádico de la Roma. Este año parecían muchos dispuestos a cometer la 'herejía', a destronar a los privilegiados. Prometían, pero todo se esfumó como si fuesen uno de esos buenos propositos de año nuevo, efímeros. Y tenemos las últimas jornadas del campeonato para mostrarnos el verdadero nivel de los 'perseguidores'.

Derrotas inesperadas, como la de la Fiorentina en Cagliari hace dos semanas, o el Udinese en casa contra la Reggina y el sábado contra la propia Fiorentina. O el batacazo morrocotudo del Nápoles en Bergamo (sin ni siquiera luchar por darle la vuelta al marcador), el 'pobre' empate de esta jornada ante el Cagliari, o el único punto que la Lazio ha sumado en los últimos dos partidos, tras perder el derbi contra la Roma fallando muchísimas ocasiones y 'sólo' empatar contra un pobre Genoa, con penalti errado inclusive. Todo esto nos deja la sensación de una incapacidad de crecimiento generalizada, lo que les impide dar el último paso para que obtengan el verdadero calificativo de 'grande'. Lo que podemos oir en la misma boca de algunos entrenadores, como Delio Rossi, que tras perder el derbi dijo que "nos bloqueamos por la tensión" o Edy Reja, que ha declarado que "tantos elogios nos han perjudicado". Algo que nos puede dar una pista bastante exacta de dónde reside realmente la diferencia entre el trio de cabeza y el resto: en la mentalidad.

Porque es cierto que jugadores como Del Piero, Ibrahimovic o Kaká ayudan a marcar las diferencias. Pero si te falta la determinación, la mentalidad ganadora, no puedes resolver partidos cuando no juegas bien (Inter), ganar en los últimos minutos (Milan) o resurgir con una serie de siete victorias consecutivas tras haber tocado fondo (Juventus). Es el carácter, la unidad, lo que marca la diferencia, por muchas estrellas que se tengan o no. O pensemos si no en el Inter pre-Mancini, en el Milan post-Capello, o en la misma Juve de hace un par de meses. Entre los grandes pretende instalarse la Fiorentina, que ha perdido sus dos últimos partidos a domicilio (cotnra Siena y Reggina), el Udinese, que cuenta por derrotas sus últimos encuentros, la Lazio, que no supo dar el arreón definitivo contra la Roma y parece acusarlo, y el Nápoles, con una victoria en los últimos cuatro partidos, que encaja muchos goles en los minutos finales y se desquicia cuando las cosas no salen según lo previsto, viendo como le han expulsado jugadores claves como Maggio y Zalayeta en las últimas fechas. Algo que puede ser vital. No por el hecho de perder un jugador particular, sino por la incidencia dentro de un cuadro débil.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Cuatro años después


El Milan vuelve a comandar en solitario la clasificación de la Serie A, algo que no pasaba desde mayo de 2004, cuando aprovechó un bache de la Juve de Capello para arrebatar, provisionalmente, la plaza que acabó siendo para la Vecchia Signora. Ayer los hombres de Ancelotti consiguieron doblegar a un Nápoles peleón, que no se rindió en inferioridad numérica desde la primera parte, ni después de que el juez de línea señalase un penalti extremadamente riguroso que Iezzo paró a Kaká. Pero la heroica napolitana se terminó cuando Denis, desgraciadamente, intentaba despajar un disparo de Ronaldinho y terminó por desviarlo hacia su propia portería. El Nápoles perdió de la manera más dolorosa posible, pero cayó ante un Milan que deja unas sensaciones muy distintas a las de hace un par de meses: su defensa sigue siendo débil, pero arriba tiene pura dinamita, con Gattuso aguantando las maravillas de los que están más arriba. Ayer, acabó con Inzaghi, Pato, Ronaldinho y Kaká jugando juntos. Con un buen entrenador como es Ancelotti, no nos extraña este primer puesto tan extraño.

Detrás de ellos, aunque llegaron a aventajarle en seis puntos, está ya el Inter, que en nada se parece a lo que quiere Mourinho. El sábado le ganó a la Reggina en el descuento (2-3), después de haber podido ganar por goleada y correr el riesgo de perder. La Reggina jugó un gran partido, no dándolo nunca por perdido, ni siquiera con el 0-2 en el marcador, pero fallando en la que es siempre su mejor virtud: la defensa cometió errores que un equipo con la calidad del Inter no perdona. Pero el Inter del sábado ni jugó bien, ni bonito, ni fue el equipo fuerte que se le presupone: sin el gol de Córdoba en el descuento, posiblemente hoy estaríamos hablando de Mancini y del futuro de Mourinho. El portugués sigue describiendo a los suyos como el mejor equipo, que juega bien. Suponemos que lo hace para motivar al grupo, no lo puede pensar en serio. Justo está haciendo la trayectoria inversa (de abajo hacia arriba) la Juventus, que dejó herida de muerte a la Roma. Hace menos de dos semanas ( y parece un siglo), la Juventus no quería ni ver en pintura al Real Madrid y por la red circulaban encuestas (obviamente innceserias) sobre si el equipo de Ranieri corría riesgo real de descenso. Ahora la Juventus ha conseguido cuatro victorias consecutivas. Y qué victorias: Real Madrid, Torino, Bologna y Roma. Todo gracias al espíritu, al carácter, a la garra, a la unidad del grupo. Un grupo revitalizado por Ranieri, al que la afición le aplaudió el sábado en el Olimpico. Ranieri ha cometido errores, claro, pero la afición parece comprender ahora que Ranieri ha exprimido todo lo que este equipo puede dar, haciendo frente a la plaga de lesiones que afecta a su equipo y recuperando a Tiago para la causa. El renacimiento de la Juve es su victoria personal.

El contrapunto está en la Roma, que se vio aliviada, quién lo diría, por las derrotas de Bologna y Chievo. Si se hubiesen dado otros resultados, los de Spalletti hubiesen podido acabar penúltimos, empatados con la Reggina, último clasificado. Algo que nos es difícil de comprender cuando hace pocos meses, este equipo estuvo luchando hasta el último minuto de la última jornada por llevarse le Scudetto. Hay quien intenta echarle la culpa a una erronea gestión del equipo en cuando a los fichajes se refiere: este verano la Roma ha perdido a Mancini, Giuly y Ferrari; sus fichajes han sido Ménez, Baptista, Riise y Loria (más la adquisición definitiva de Vucinic). Algo que no explica una variación de dieciocho puestos en la clasificación. Ni eso, ni las lesiones. Sí, son muchas, pero un equipo con la calidad de la Roma debería saber sobreponerse. Mañana reciben al Chelsea: la última prueba para este equipo. Que la alegría va por barrios es algo que ejemplifica ahora mismo la Lazio, quinto en la clasificación después de dos victorias consecutivas. Un puesto que es el mejor reflejo del trabajo bien hecho por la Lazio, con un muy buen grupo en la ofensiva, pero sabedor de sus limitaciones en otras líneas. El efecto Zárate le ha dado un nuevo aire al equipo, que sueña con volver a ser grande.

Algo que también quiere hacer el Genoa, que ayer consiguió poner en apuros al Udinese en el Friuli y finalmente consiguieron arrebatarle un punto al equipo que empezaba la jornada como líder. También tuvimos, cómo no, polémicas. En el derbi toscano, Giampaolo dio otra muestra de genial entrenador que es. Su Siena es el equipo menos goleado de la Serie A y juega como nadie: consiguió doblegar a una Fiore huerfana de Gilardino que sólo pudo reclamar un penalti no señalado sobre Donadel en el derbi. También se enfadó muchísimo el Torino, que vio como el árbitro le anulaba un gol completamente legal con el empate a cero en el marcador. Volvió a ganar y a jugar como sabe el Palermo, que vuelve a la nobleza de la clasificación tras fulminar al Chievo. En estas días asistimos también al 'renacimiento' de la mejor manera posible, al son de los goles, del Cagliari, que ayer consiguió meterle cinco al Bologna. Una derrota que acaba con el puesto de Arrigoni, que no ha sabido conectar con el equipo en la vuelta a la Serie A. Le sustituirá en su primera aventura en solitario Sinisa Mihajlovic, una leyenda viva de la Lazio que debutará en el banquillo contra una Roma en crisis. Los caprichos del fútbol.

lunes, 27 de octubre de 2008

Un líder distinto


Nápoles y Udinese han alcanzado al Inter en los puntos y los bianconeri de Friuli se han puesto líderes en un domingo muy emocionante en Italia. Si la Serie A terminase hoy, el Udinese sería campeón, algo a lo que ya han confirmado no renunciarán en mayo. El Udinese recoge ahora el premio de años trabajando sobre la misma base: poco presupuesto y mucha cabeza para hacer fichajes muy inteligentes, con su componente obvio de riesgo, pero siempre acertados. Con un presupuesto diez veces menor que el del Inter, este año ficharon a los chilenos Alexis Sánchez y Mauricio Isla como estrellas. Y los resultados están a la vista: el martes fulminaron al Tottenham, ayer a la Roma, que ha perdido los cuatro últimos partidos que ha jugado. Podemos decir que están oficialmente en crisis. Una de las causas del bajón del equipo puede ser, como han dicho muchos, que en verano el equipo no se reforzó adecuadamente. Seguramente sea eso, ¿pero el mismo equipo (sin Mancini y Giuly, pero con Baptista y Ménez), puede permitirse el lujo de perder 7 partidos de 11 oficiales disputados? Ayer, la presidenta Rossella Sensi criticó otra temporada de arbitrajes desastrosos para la Roma. Están en un momento delicadísimo y cualquier fallo del árbitro puede tener un efecto demoledor. Ayer, fue un espectáculo dantesco el de Saccani y Cía: penalti inexistente concedido al Udinese y uno clamoroso negado a Vucinic. Y recordemos que la Roma viene de ver como le anulan un gol legal en Génova. Echan de menos a Mexès, justamente expulsado en Siena: expulsado y sancionado por una reacción desmedida tras señalarle una falta que no era.

El Nápoles sigue ahí, ha hundido a la Lazio (un punto de los últimos nueve) y parece dispuesto a culminar este año el proyecto que empezó en Serie C y que tendría que devolverles a la gloria. Lo ha hecho, con fichajes muy acertados, dejando las decisiones a quien sabe de fútbol y dando confianza a un entrenador muy inteligente, mantenido incluso cuando la situación no ha sido la deseada. Él ha sido el encargado de darle forma a la creación de Pierpaolo Marino. El Nápoles no está arriba por casualidad y, aunque si nadie piensa en poder ganar el Scudetto este año, todos tienen (tenemos) que saber que, no sólo el presente, sino el futuro, es de este equipo. Distintas sensaciones para el Inter, incapaz de marcar un gol al Genoa, con 10 jugadores durante la mayor parte del partido, pero muy bien armado por Gasperini. Tras el partido, Mourinho en toda su esencia, despertando la curiosidad de todos los aficionados al fútbol. "Alguno de mis jugadores todavía no me conoce. El martes cuando dé la lista para la Fiorentina lo harán". Mañana sabremos quien desconoce a Mourinho. Aunque dejó entrever que los que habían hecho caso omiso de sus instrucciones: los extremos. Balotelli, particularmente.

Posiblemente le inquiete a Mourinho sentir en el cuello el aliento de Milan y Fiorentina, a un solo punto. El Milan ganó en Bergamo a la Atalanta y después del partido, también fue protagonista Ancelotti, admitiendo que la Atalanta mereció la victoria. El gol de la victoria lo marcó otra vez Kaká, el mejor del equipo, a pase de Borriello en una jugada al revés, con el delantero de área asistiendo al asistente habitual para quitarse la etiqueta de individualista. Después, iba a llegar la polémica más grande de lo que llevamos de temporada: Gilardino marcaba clarísimamente con la mano el gol que ponía por delante a la Fiorentina en Palermo. Dolió más la celebración desmedida que el gol en sí. La gente del Palermo lo tomó como una burla, una muestra desagradable de lo bien que se ha saltado la regla y lo fácil y exitoso que ha sido todo. Como han dicho en Italia, no sólo marcó un gol ilegal por el que esta tarde le sancionarán con dos jornadas de suspensión, sino que perdió la oportunidad de rectificar y auto-anularse un gol que no debió subir al marcador. Pierde la ocasión de reforzar la imagen de la Fiorentina, que ha hecho de la deportividad su bandera.

Otro hecho que le pueda quitar el sueño a Mourinho puede ser la reacción de la Juventus. Hace a penas siete días, la Juve era un equipo asediado por las dudas, mortificada por las presiones y herida de muerte por las críticas. Pero ha reaccionado como el grande (el más) equipo que es, convirtiendo dos partidos que se preveían fatales en el punto de partida. Gracias a un grupo unido y capaz de compensar con carácter la plaga de lesiones que le afecta desde el principio de temporada. En cualquier momento difícil se busca siempre un símbolo, una referencia. Encontrarlo en la Juve suele ser demasiado fácil: Alessandro Del Piero. Pero ahora nos vamos a quedar con Amauri, autor de tres goles en tres partidos en la misma semana: uno inútil en Nápoles, otro de oro contra el Real Madrid y el decisivo en el derbi. Ayer, en una entrevista al Corriere dello Sport, Dunga, seleccionador brasileño volvió a aleccionarnos sobre qué no se debe hacer en el fútbol y le cerró en la cara las puertas de la Seleçao. Una buena noticia para el fútbol italiano y europeo. Sin duda.

También tenemos que destacar el otro partido del sábado que enfrentaba a Siena y Catania. Grandísimo partido del Siena, perfecto desde cualquier punto de vista. Su único fallo estuvo en tener en frente a Bizarri, el portero más en forma de la Serie A y que le permitió al Catania sumar por sexta semana consecutiva merced a un gol postrero de Mascara. También importantísimas y merecidas las victorias de Reggina, Cagliari y Sampdoria. Los tres por 2-0 y convenciendo. Después de un mal inicio, enderezan la marcha, gracias, entre otras cosas, a la paciencia. Esta Serie A promete. Y mucho.

lunes, 20 de octubre de 2008

Líder incontestable


El Inter ganó ayer merecidamente el que, durante los últimos años, fue el derbi de Italia, con un Ibrahimovic en plan estrella que fulminó a la Roma al filo del fuera de juego en el inicio del partido y que prácticamente cerró el partido a los dos minutos de la reanudación. Después llegó una obra de arte de Dejan Stankovic, rescatado del ostracismo al que previamente Mourinho le condenó y otro muy buen gol de la apuesta para este partido: Victor Obinna. Mientras, la Roma intentaba devolver el equilibrio a base de casta, pero al final del partido, no podrá hacer otra cosa que reconocer la superioridad aplastante del Inter. Superioridad en el juego, en la finalización, en cualquier individual, y, sobretodo, superioridad física. Para dar un sentido objetivo a la superioridad interista, basta con ver que a Ibra y Quaresma les sustituyeron Cruz y Mancini y que Adriano, Balotelli y Crespo se quedaron viendo plácidamente el partido. A la Roma, que ya ha perdido los mismos cuatro partidos que perdió durante toda la pasada temporada, le queda el consuelo de volver a poder contar con Totti (será importantísimo el miércoles en Stamford Bridge) y de tenter un público que, quizá animado por la vuelta del capitán, intenta despertarse de la pesadilla y no dejó ayer de animar durante todo el partido.

Por detrás del Inter, con su papel de anti-inter ganado a base de esfuerzo y calidad, está el Milan, que consiguió llevarse un partido difícil contra una Samp muy bien plantada hasta la expulsión de Lucchini. Lejos quedan ya los tiempos de crisis, de pedir responsabilidades. Hoy todo son sonrisas y felicidades. Así va el mundo y así va el fútbol. En realidad no debía ser muy difícil saber que el Milan se iba a reponer. Nos dejamos llevar por los forofismos y los milanistas... a saber por qué. Menos fácil era imaginar que Ronaldinho iba a recuperar su gran nivel, después de que muchos calificásemos como escándalo su fichaje y su posterior titularidad. Ayer, sin embargo, hizo un buen partido, marcó un penalti y un auténtico golazo en una combinación preciosa con Kaká, otro que estuvo en entredicho hace unas semanas y del que decían que no podría compatabilizarse con Ronaldinho. Pero sí, han demostrado que pueden y han devuelto al Milan a lo más alto. Además, hay que tener en cuenta que próximamente reincorporarán a Pirlo y Nesta.

Por delante del Milan están Catania, Udinese y Nápoles. Lo del Catania merece un a parte: es la mejor temporada de su historia, en la que han ganado todos sus partidos en casa. Zenga tiene la mejor defensa de Italia y un grupo compacto, que se mueve muy bien y sabe aprovechar las ocasiones que crea con un tridente ofensivo muy efectivo. El Palermo ayer no tiró la toalla, ni con la expulsión de Carrozzieri, pero se encontró con un rival que no se concedió ni un respiro. El Udinese sigue su buena racha después de remontar un 2-0 en quince minutos. El Nápoles, por su parte, volvió a demostrar que su juego no tiene nada que envidiar a nadie y que su plantilla es capaz de derribar a la todopoderosa Juventus del rico norte. La era de Ranieri en la Juventus pareció llegar ayer a su fin tras el cambio de Del Piero por De Ceglie. Cierto, no se puede juzgar un partido por un cambio. Y menos tras ver un partido que la Juve jugó con abnegación, sin la famosa 'grinta', incapaz de corregir las órdenes que llegaban desde el banquillo. También hay que destacar la calidad del adversario y los muchos lesionados de la Juventus, pero para el recuerdo este será el partido en que Ranieri cometió un error clamoroso, desde el punto de vista psicológico, táctico y, cómo no, técnico: si un equipo tiene tantísimas bajas, es mejor apostar por la calidad de los que están disponibles. La situación es agobiante, ganar mañana al Madrid se antoja fundamental para una Juve que quiere invertir, ya, la situación.

También ganó la Fiorentina, con dos goles de Gilardino, que apareció en la reanudación para cerrar un partido que parecía imposible después del gol de Pazzini, ante una Reggina encorajida a pesar de estar en inferioridad. Gracias a la confianza de Lippi y, sobretodo, Prandelli, Italia ha recuperado un delantero de primerísimo nivel mundial. Y con hambre. También ganó el Bologna a la Lazio con un contundente 3-0 (dos de Di Vaio, muy inspirado), que sirven para darle un ulterior empujón al equipo de Arrigoni, que quiere confirmarse en la Serie A. Importantísima y muy trabajada también la victoria del Genoa al Siena con un auténtico show de la pareja Palladino - Milito que tiene a los rossoblu cerca de Europa. Fundamental también el triunfo del Cagliari contra el Torino, que queda seriamente tocado. La parte alta está muy igualada y emocionante, pero el equilibrio reina aún más cuanto más abajo miramos. Esta Serie A tiene mucho que decir. Decía ayer Zenga que quería que acabase ya el campeonato. Esperemos que no y que siga así.

lunes, 6 de octubre de 2008

Contra la lógica inicial


tras haber sumado una serie de alarmantes empates. Antes de nada, hay que felicitar al La igualdad domina la Serie A, con los equipos grandes que no logran dar continuidad a sus resultados y los demás, que poco a poco, con mucho trabajo, igualan el nivel futbolístico dejando a un lado diferencias presupuestarias. Así el Milan, tras la victoria en el derbi contra el Inter, no pasó del empate a cero en Cagliari, un justo premio para los sardos. Aunque el partido acabó 0-0 fue emocionante y divertida: el Milan jugó bien y el Cagliari defendió mejor. Y si Allegri puede celebrar su primer punto en la Serie A este año, Ancelotti no debe lamentarse demasiado: el Milan ha superado con éxito la crisis inicial y la sensación es de que el Sant'Elia de Cagliari puede ser un fortín esta temporada. La Juve, por su parte, tocó fondo en Turín al caer ante el PalermoPalermo, regenerado por Ballardini, que ha rediseñado el equipo, recuperado a varios jugadores importantes y devuelto la moral al grupo.

Ayer su equipo asaltó Turín asestando la primera derrota de la temporada a la Juve y a Ranieri. Todo el equipo de la Juventus (entrenador, jugadores y presidente) han asegurado después del partido que trabajan por la misma causa, por lo que, considerando el alto nivel de profesionalidad, nadie debería permitirse el lujo de dudar de ciertos objetivos encubiertos de ciertas personas. Pero no es menos cierto que la Juve ahora es una entera incertidumbre. Hace tres jornadas la única duda que había parecía que era en qué jornada los de Turín iban a reconquistar el Scudetto. Y ahora, la juventinità se topa de bruces con la realidad. La Juve es un equipo más que bueno, pero que tiene limitaciones clarísimas y que, posiblemente, se hayan acrecentado con unas decisiones en los fichajes que, con el tiempo y los resultados, se han revelado erróneas. Más que los cambios o el sistema de juego, ese ha sido el principal problema de Ranieri: haber realizado unos fichajes que no han terminado por dar el resultado esperado o, atención, no saber sacar el mejor partido a algunos de esos jugadores. La Juve se reforzó muy bien en ataque con el fichaje de Amauri, consiguiendo una de las mejores delanteras del continente. Pero otras líneas no tuvieron la misma suerte. Por ejemplo, la defensa es totalmente insuficiente para jugar Serie A y Champions. Sin ir más lejos, en un partido ya decisivo como el de ayer, los centrales terminaron siendo Mellberg y Knezevic. Una defensa de calidad impropia para la Juve, una defensa contra la lógica turinesa y quizá por eso una defensa que tenga que ser protegida por una avanzadilla en el centro del campo. Demasiado músculo y una escasa cualidad de la que no se extrae ni lo mínimo. El fichaje de Poulsen sembró dudas durante el verano, pero parecían marchitas tras ver su rendimiento en la Juve. Pero ahora vuelven: sin la calidad necesaria en el centro del campo, se necesita una defensa a la altura y con alguien en disposición de jugar: y eso no está en la Juventus. Dicho todo esto, la Juventus ni es el martillo de hace tres semanas ni un equipo al que se le pueda menospreciar. Es un equipo en problemas con un desajuste estructural que empieza a hacerse evidente. Ahora la directiva tendrá que saber cómo gestionar la crisis y, sin renunciar a nada, empezar a mirar al futuro. No para fichar a Cassano, como muchos han reclamado. Sino para hacerse (quizá ya en enero) con dos centrales de calidad: uno para la defensa y otro para el medio.

Paralelamente a la crisis juventina hay que hablar del enésimo ridículo de la Roma. Ayer volvió a perder en un partido nefasto del equipo capitalino. Aunque tampoco estuvo demasiado bien el árbitro, que decidió expulsar a Mexès tras protestar una falta marcada que no existió (y que no sirve como excusa del francés) y no señaló un penalti en el último minuto, cunado la Roma se encontraba con nueve jugadores, que hubiese podido significar el 1-1. Dicho esto, hay que destacar que ciertos jugadores de la Roma tendrían que saber responder mejor ante las situaciones difíciles. Sin olvidarnos de las lesiones, que ya pueden haber arruinado la temporada romana: ayer faltaban Cassetti, Tonetto, prácticamente Juan, Pizarro y la delantera titular, Totti y Vucinic. Las repetidas lesiones han obligado a Spalletti a hacer jugar a futbolistas recién dados de alta y sin ritmo ni físico. La Roma está pagando un elevadísimo precio por cada lesión, que además le imposibilita al técnico elegir quién juega o cualquier intento de rotación. Los quince días de parón a la Roma le tendrán que servir para poder ajustar definitivamente el equipo. A la vuelta ya no se podrán cometer más fallos. Inter (sin Panucci y Mexès) y Chelsea nos mostrarán cual es el margen de mejora de la Roma. Mejorar mucho en poco tiempo: difícil.

En la otra cara de la moneda encontramos a los equipos a los que las cosas les van bien, juegan bien, ganan bien, nos divierten y, en definitiva, más nos gustan: Un toque de magia de Ibrahimovic le sirvió al Inter para encarrilar el partido contra el Bologna. Una taconazo increíble, de auténtico crack de primerísimo nivel mundial. Después, Adriano (de penalti dudoso) puso el 2-0 y, aunque Moras intentó que el Bolgna sacase algo positivo, el sábado en San Siro no hubo sorpresas. Con esos tres puntos, el Inter iguala a la Lazio, que no pudo ganar en Roma al Lecce. Y le hubiese superado de no ser por otro toque mágico. El último resquicio de la gran Lazio que ganó el Scudetto en el 2000 le dio ayer el empate a la Lazio en el último suspiro del partido. Nos gusta Simone Inzaghi. Y más aún que haya vuelto a marcar cuatro años después. Pero aún hay algo que está gustando más. Que está levantando más elogios: el Udinese de Pasquale Marino. De Quagliarella, de Di Natale, de Pepe, de D'Agostino, de Inler. Y de Mauricio Isla. Con el juego más serio y atractivo de toda la competición comandan ahora la clasificación. Un justo premio al gran trabajo que realizan cada verano en el Friuli, capaces de reponerse a marchas tan importantes como las de Iaquinta o Muntari y seguir creciendo cada año sin metas a la vista; capaces de reponerse a lesiones tan importantes como las de Zapata o Felipe. Capaces de hacer a la gente desear porque sea domingo para poder volver a disfrutar como su equipo. De momento lucha de igual a igual con el Inter. La desventaja es obvia: Marino no tiene la profundidad del equipo de Mou. Ese fue su lastre la pasada temporada. Pero el año pasado tampoco tenían a Fabio Quagliarella en racha. De la misma manera, resaltamos el gran trabajo de la Fiorentina; capaz de salir de situaciones muy difíciles al son de los goles, la Atalanta; que no se cansa de frecuentar las posiciones altas de la tabla y el Catania de Walter Zenga; la auténtica revelación de esta Serie A tan apasionante.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El sur, más arriba que nunca


El Milan ganó merecidamente el derbi lombardo de ayer, con un golazo de Ronaldinho y una posterior sonrisa que creíamos había perdido, demostrando a muchos que estábamos equivocados, que están preparados para luchar por el Scudetto y que, por si quedaba alguna duda después de tantos años y tantos títulos, Ancelotti es un gran entrenador, el mejor para este Milan. La derrota del Inter ha revolucionado la clasificación. Seis años después está en el primer puesto una maravillosa Lazio, que ha ganado cuatro partidos de cinco, gracias a una pareja de delanteros realmente demoledora. Pandev ya es una estrella de primer nivel por su capacidad de inventar y marcar con la misma facilidad. Zárate es la sorpresa más grata que el fútbol nos ha dejado este inicio de temporada en Europa: seis goles en cinco partidos y una aportación constante al juego del equipo.

Rebuscando entre las estadísticas de la Serie A, tenemos que remontarnos hasta la temporada 92/93 para encontrar un delantero laziale que marcase tantos goles en las cinco primeras jornadas: el gran Beppe Signori, que anotó siete veces en las cinco primeras jornadas. Pero el entusiasmo que ha generado Zárate entre la afición biancoceleste va mucho más allá. Me dicen desde Italia que allí ya le comparan, ni más ni menos, con Bruno Giordano. Un lujo que hasta la fecha ningún jugador de la Lazio se ha merecido ganar. Y menos un extranjero. Los que no tuvimos la suerte de poder verle en directo, suponemos que lo comparan por su regate seco y elegante, por su capacidad para defender el balón, por la rapidez de sus movimientos, por su toque de cabeza perfectamente coordinado y por su golpeo de pelota fuerte y preciso, por su seguridad en sí mismo y las ganas de jugar siempre dándolo todo. Todo para que su Lazio siga sumando puntos. La de ayer fue la cuarta victoria (1-3 al Torino) en cinco partidos con dos goles de Zárate y un entusiasmo y una ilusión que crece en la Roma celeste jornada tras jornada. El mismo entusiasmo que ahora acompaña a la afición del Nápoles, segundo clasificado, que ha conseguido once puntos con un calendario complicadísimo. Hace doce años que el Nápoles no empezaba tan bien la competición. Incluso haciendo rotaciones en vista del partido de Uefa del jueves contra el Benfica, el Nápoles sigue siendo un equipo, y de mucha calidad. Gran parte del mérito de este equipo le pertenece al director deportivo, Pasquale Marino, que ha vuelto ha fichar los jugadores adecuados en las posiciones adecuadas. Ayer le tocó lucirse a Germán Denis, que salió desde el banquillo para batir al Bologna, mandarle al pozo y dejar a Arrigoni en una cuerda más que floja.

Justo por detrás del Nápoles está el Inter, que ayer no jugó bien, con 10 puntos y seguido a un punto de Milan y Juventus. Ancelotti ha dicho "ciao, crisi" con tres victorias consecutivas que han revalorizado su equipo y, quien sabe si sólo por el momento, han alejado todas las críticas que surgieron con unos fichajes cuya utilidad aún no ha quedado del todo demostrada. Ancelotti, como gran entrenador que es, decidió ayer, en un ejercicio de responsabilidad, aunque corriendo un riesgo en los futbolístico, alinear a Ronaldinho de inicio. Darle la titularidad, seguridad, responsabilidad e intentar recuperarle para el fútbol de una vez por todas. El Gaúcho le retribuyó con un gol y buen juego. Un partido no sentencia nada, pero parece que el Milan se mete en la pela por el título. Más viendo cuando aún tiene que recuperar a gente como Nesta, Pirlo o Inzaghi. Con los mismos puntos, pero ya sin euforia y con los ánimos un poco frios y las ilusiones desquebrajadas, está la Juventus, que volvió a empatar, sin jugar bien y, además, sin marcar. Paradojicamente, está Juventus, con Del Piero, Iaquinta, Amauri y Trezeguet tiene los peores registros goleadores de la historia bianconera. El gol de Ronaldinho les vale para no verse alejados de la cabeza, pero también para complicar más aún el Scudetto. El miércoles contra el BATE y el domingo contra el Palermo a Ranieri sólo le vale ganar. Y marcar.

Mientras tanto, asistimos al momento mágico de los equipos sicilianos. Con la victoria ante el Chievo, Zenga ha entrado ya en la historia del Catania, que nunca había empezado tan bien la Serie A y que, encima, juega bien. Ballardini, por su parte, ha arreglado las cosas en el Palermo. Tras la derrota de la primera jornada, parecía todo perdido, que todo el trabajo del verano había sido en vano, que el equipo no podía superar la marcha de Amauri. Pero, con los mismos jugadores, eso sí, dados la vuelta, el Palermo ha salido del atolladero, con nueve puntos y un Miccoli espectacular que llama a la puerta de Lippi. A la zona noble llegan ya quienes se esperaba: Udinese, Fiorentina y Roma. Partido complicado para todos, que no llegaban en el mejor momento. Quagliarella y Gilardino, nadie sabe por qué, pero siempre discutidos, le dieron a sus equipos los tres puntos. La Roma, por su parte, tenía un partido mucho más complicado y, aunque sin demasiado brillo, consiguió sacarlo adelante. Aunque el verdadero momento clave para ello será el miércoles ante el Girondins. Pero era fundamental ganar ayer y llegar a un partido clave para el futuro del club con la moral reforzada, más relajados y en una posición más cómoda. Ayer volvió Mexès, una de las ausencias que tanto ha acusado la Roma y que tanto le han lastrado en este principio de temporada y la defensa se mostró mucho más seguro, haciendo una labor mucho más práctica e inteligente. Sólo hace falta mirar a la enfermería (con Totti, Baptista o Pizarro) para saber cual es el potencial real de esta Roma.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El Inter ya manda, el Milan ya respira y el domingo ya hay derbi


Un gol (volvemos a lo mismo esta temporada) de Cruz deja al Inter, ya sin compañía, en el primer puesto de la clasificación de la Serie A. Ayer, Mourinho exhibió una de las mejores cualidades de su plantilla: la plantilla. Salieron de partida Ibrahimovich y Adriano, desde el banquillo Balotelli y Cruz, no contó con, ni más ni menos que con Crespo, y tuvo en el campo también a Mancini y Quaresma, de los que siempre puede salir la jugada que resuelva el partido. El Lecce puso toda la fuerza posible para no perder, pero ayer fue imposible y ya hay quien piensa que el equipo de Mourinho puede ser imparable para casi cualquiera. Al Inter le costó encontrar el gol, pero la corta ventaja no es sinónimo de mal juego. No, Ibrahimovich, que cada día sigue sorprendiendo, subiendo un peldaño más en el nivel de las calidades, volvió a ser el hombre del partido para el Inter. Ahora, además, parece haber dado el último paso: se está especializando en las faltas y ayer estrelló una en el larguero desde más de 35 metros de distancia. Mourinho no podía pensar llegar mejor, líder y en solitario, al derbi del domingo, al que el Milan también llega con la moral reforzada, con una clasificación no tan agobiante y con alguna conclusión extraida en los cuatro últimos días: Pato. Tras haber cerrado el partido del pasado domingo contra la Lazio con un golazo de cabeza, el brasileño le dio los tres puntos a su equipo (y suponemos que se ganó la titularidad) con un disparo seco y colocado a la base del palo. Si todo discurre dentro de los parámetros de la normalidad, el domingo que viene por la noche nos divertiremos.

La Juve, que empezó el turno infrasettimanale como co-lider y estuvo comandando la clasificación durante buena parte de la noche, se queda algo rezagada ( a dos del Inter, siendo, junto al equipo de Mou, el único que aún no conoce la derrota). El Catania neutralizó con un gol de Plasmati (que antes del verano jugaba en torneos semi-amateurs y ya sabe lo que es marcar en San Siro y en el Olimpico de Turín) el gol que al cuarto de hora había marcado Amauri (tres en cuatro jornadas). Tras recibir el 1 a 1, la Juve lo intentó por todos los modos posibles, construyendo infinidad de ocasiones, pero sin poder finalizar. Culpa de la mala suerte encarnada en el portero Bizarri y los palos de su porteria. Así las cosas, la Juve ha perdido su segundo puesto en beneficio de Atalanta y Lazio, que aún no han empatado, y consiguieron ayer su tercera victoria. Si ganar al Cagliari, como hizo la Atalanta, hoy por hoy, entra dentro de los previsible; hacerlo contra la Fiorentina requiere una preparación especial. Contra un rival muy respetable, aunque Prandelli tiene muchas actitudes que reprovar en su vesturio (sin ir más lejos ha dicho que es la peor derrota que ha encajado su equipo en tres años), la Lazio confirmó todo lo que dijimos tras perder en San Siro: que aguantó en el partido más de una hora y que sólo cayó derrotado por la calidad individual de algunos jugadores milanistas. Contra la Fiore, desde el primer minuto, volvimos a ver una Lazio reencontrada consigo misma, atacando sin parar y con peligro. El peligro que aporta un Pandev muy participativo y que, posiblemente, sea uno de los delanteros en mejor forma del campeonato.

Espectacular también el inicio de temporada del Nápoles, empatado con la Juventus con ocho puntazos (mucho más importantes para ellos que para los turineses). Se había hablado mucho del arranque tan díficil que tenía el Nápoles y desde el club se pidió calma y transformar en energia positiva las posibles dificultades iniciales. Ocho puntos están muy bien, más si tenemos en cuenta que han llegado después de dos partidos fuera de casa (Udinese y Roma) y dos difíciles en el San Paolo contra Fiorentina y Palermo. Volvió a marcar Hamsik, que cada día sorprende más por su capacidad continua de atacar sin descuidar, para nada, la defensa.

No se pudo subir al tren de cabeza la Roma, que perdió contra el gran Genoa del aún mejor Diego Milito y contra el trio arbitral. El asistente decidió anular el 2-2 totalmente legal que había conseguido Panucci. Seguramente tendrá, mejor dicho, tiene problemas la Roma, pero el error arbitral de ayer es tan evidente, tan grave, tan inaceptable que no lo podemos dejar pasar por alto. En el estado actual en que se encuentra la Roma, llena de problemas, un error como el de ayer es como un mazazo. Como dijo después del partido Spalletti, la anulación del empate terminó por derrumbar a la Roma, que hasta entonces llevaba el peso del partido, incluso con un jugador menos. Anular un gol por un fuera de juego que no era por ¡tres metros! es tan grave que no hace falta ni siquiera hablar del designador de los arbitros o del presidente del comité. ¿Para qué? Con errores así, suponemos que automáticamente sabrán cual es el impacto que puede tener para la Roma. Para todo el colectivo arbitral. Y sabrán también qué decisión tomar.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Ancelotti triunfa con 'su' Milan


No es casualidad que el Milan haya conseguido su primera victoria con Shevchenko y Ronaldinho en el banquillo y, por extensión, con Pato y Borriello en el campo. Nadie duda de la calidad del brasileño y del ucraniano, así como nadie debería hacerlo de su forma: ambos están mal. Uno porque no quiere y otro que ya no puede (aunque posiblemente el primero tampoco pueda). Shevchenko, Ronaldinho y Flamini en el banquillo, Zambrotta el único fichaje sobre el césped junto a la vieja guardia (Seedorf y Ambrosini) y el glorioso futuro (Pato y Borriello). Así, alejado de ciertos caprichos presidencialistas, Ancelotti decidió salir a jugarse el futuro, con la sensación de que si caía, lo iba a hacer con sus hombres y que eso era difícil. Cuatro goles a la crisis y cuatro goles a una campaña de fichajes realmente pavorosa y decepcionante. Y lo mejor, goles marcados a la Lazio, un equipo que se había revelado como uno de los mejores de la temporada y que ayer mantuvo el tipo durante algo más de una hora, hasta que Zambrotta fusiló sus ilusiones. Marcaron Seedorf, Pato y Kaká también, dándole a Ancelotti motivos de sobra para sonreir y sentirse más confiado que nunca en sí mismo. El gesto del final del partido, abrazándose a Ambrosini y Seedorf era una manera de agradecer su gran labor a los jugadores que más le han apoyado y defendido durante su larga y gloriosa aventura en Milan que ayer corría el riesgo de finalizar y que, por el camino que empezaron en San Siro, puede seguir. No debe venirse abajo la Lazio, que más allá de la goleada, demostró tener muy buenas cualidades (entre ellas, el delantero Zárate, que volvió a dar una lección de como se debe marcar un auténtico golazo) y que aún así está a sólo un punto de la cabeza. Aunque a estas alturas sea sólamente un simbolismo.

En esa cabeza se encuentran, empatados, Inter y Juventus, cinco años después. Tras empatar contra Sampdoria y Fiorentina en la primera jornada, ambas escuadras han enlazado dos victorias consecutivas y en los dos casos, ayer fue con sabor brasileño. En casa del Torino 'bailaron' Maicon y Mancini y en Cagliari fue Amauri (aunque pronto será italiano) quien improvisó algunos pasos de samba brasileña.

Sorprende la transformación de algunos jugadores que, a las órdenes de Mourinho, parecen haber recuperado algo más que la forma. El ex romanista Mancini juega y se divierte como hace tiempo que no le pasaba; marca y lo celebra con sus compañeros, algo que no pudo hacer en su última etapa en la Roma. Adriano, que vuelve a ser futbolista, quiere jugar, le pone ganas, trabaja y en el momento de ser sustituido no pone mala cara ni masculla algún insulto: abraza al entrenador y le agradece la oportunidad. También puede estar contento Mourinho con Ibrahimovich, cada día más espectacular, un nivel más de superioridad, una garantía de éxito. Más allá del aspecto técnico/táctico, que también ha mejorado, Mourinho ha conseguido reestablecer el buen ambiente en el vestuario del Inter. Y eso es, posiblemente, lo más importante.

De la mano del Inter va la nueva Juve, alejada definitivamente de fantasmas del pasado sin los que ha demostrado poder seguir ganando. Gusta esta Juve de Ranieri, de Del Piero, de Camoranesi y, cada día más, de Amauri. Dos partidos, dos goles. Una gran media para él y para el equipo; un ejemplo de profesionalidad, de potencia, de calidad. Mal partido de la Juve, pero considerando las ausencias de Trezeguet, Del Piero, Camoranesi, Poulsen, Grygera y Legrottaglie (a las que hubo que unir la de Buffon en el descanso), lo único que le importaba a Ranieri eran los puntos, y los pudo conseguir con una gran parada de Manninger en el descuento. También ganó la Roma, tercera favorita al título, a costa de una Reggina excesivamente básica. Al descanso quisieron sonar los pitos, pero un gol de Panucci (siempre salvador) sobre la bocina los anuló. Después una obra de arte de Aquilani y la vuelta de Totti. Mucho más importante que los tres puntos.

Con seis puntos, están los dos equipos sicilianos. Al Catania, que el sábado derrotó a la Atalana, le respondió el Palermo, literalmente, otro equipo desde que está Ballardini, el único entrenador que ha sumado todos los puntos posibles, habiendo ganado los dos partidos que ha disputado. Sin entrar a valorar las condiciones como entrenador de Calantuono, que evidentemente no son malas, no podemos negar que el Palermo, aunque la decisión del presidente fuese precipitada, ha salido ganando, volviendo a tener aspiraciones europeas. Cinco puntos, uno menos, tiene ya el Napoli de Reja. Y pueden estar contentos por el empate que ayer consiguieron sacar con uno hombre menos y con uñas y dientes de Udine. Es el octavo partido oficial consecutivo sin perder y no contra rivales modestos. En la Uefa le ganó al Benfica, y los cinco puntos de la liga los ha conseguido ante contra Roma y Udinese (fuera) y en casa contra la Fiorentina. Una Fiorentina que también cerró ayer una semana positiva tras empatar en Champions en Lyon y ganar al Bologna. Otra vez gracias a Gilardino, que ya ha marcado cinco goles en lo que llevamos de temporada: dos en Serie A y tres en Champions. Posiblemente, también sea la mejor noticia para la Fiorentina: ha rescatado a un grandísimo delantero que destroza porterías a cambio de muy poco: confianza. Como decíamos; lo más importante

lunes, 15 de septiembre de 2008

Lazio y Juve recogen sus rentas (el Milan las suyas)


Esta Serie A se anuncia igualada y emocionante, como hacía muchos años que no pasaba, y parece dispuesta a premiar el trabajo y las buenas ídeas antes que las inversiones millonarias. En las primeras posiciones de la tabla encontramos cosas nuevas. En el primer puesto está la Lazio de Dellio Rossi, que tras varios años deambulando ha vuelto ha encontrar la capacidad de ser un equipo y, encima, de la mano de Zárate, jugar bien. Está también la Atalanta de Luigi Del Neri, que en Bergamo busca repetir la epopeya del Chievo. La Lazio, profundamente renovada en verano, también busca reverdecer viejos laureles. Busca entusiasmar a un público que está entregado a su nueva estrella. Porque esta es la Lazio de Dellio Rossi, de Pandev, de Carrizo (que ya puede jugar), es un grupo compacto y que sabe qué hace, pero, sobretodo es un equipo que lleva el sello de Mauro Matías Zárate.

Tras superar la cascada de emociones que supuso para Zárate el debut en Cagliari, asumiendo la responsabilidad de un penalti decisivo y después marcando un espléndido gol, el argentino consiguió volver a fascinar en su segundo partido, en su debut en el Olimpico. Espectacular el gol que abrió el camino de la victoria ante la Samp: perfecto en la creación como en la finalización. No fue un disparo fortuito o de casualidad, Zárate levantó la cabeza, observó y eligió el ángulo por el que iba a batir a Castellazzi. Después llegaría otra obra de arte, en esta ocasión de Pandev, que sólamente sirvió para confirmar una victoria palpable sobre el terreno de juego y un primer puesto en la clasificación.

Así, Zárate se ha convertido en una de las mayores sorpreses de este inicio de Serie A. También hay que reconocer el mérito que tiene en todo esto al presidente de la Lazio, que apostó por el argentino cuando Europa entera parecía empezar a resignarse y ya le miraba como otro talento perdido. Y así la Lazio comanda la clasificación, una clasificación sorprendente por como se alinea, y el próximo sábado visitará al Milan, ahora colista con cero puntos. Tras perder en casa ante el Bologna hace dos semanas, volvió a caer contra un Genoa de calidad, cimentado en Gasbarroni y convertido en fantasía por el que fuese estrella de nuestra liga, Diego Milito. Ancelotti ha sido llamado a filas, y nada parece haber salido de la reunión que han mantenido él y Galliani. 'Que no cunda el pánico' es el mensaje que ha mandado el Milan, el idóneo y probablemente el único posible dos semanas después de empezar el campeonato. Galliani, justo después del partido, confirmó a Ancelotti en el cargo, confirmó la confianza del Milan en él y aprovechó, en un gesto de caballerosidad, para asumir, a sottovoce, su parte de culpa, asumiendo su responsabilidad (única) en todos los fichajes que ha hecho el Milan este verano. Desde Zambrotta a Shevchenko, pasando por Ronaldinho, ninguno de ellos (salvo el italiano) del agrado del entrenador. Un Ancelotti que ha tenido que soportar verse ninguneado por Berlusconi. Dos semanas, desde que acabó la primera jornada reclamando el Milan de los balones de oro. Los vimos en Genoa, vimos que son capaces de hacer dos balones de oro fuera de forma y otro lesionado. 2-0.

Entre los más grandes también ganó la Juve, merecidamente, encerrando al Udinese en su campo hasta el gol de Amauri. Estuvo genial el brasileño (por poco), tras una internada al área de Sissoko, encontrando el único hueco posible por donde cabía el balón para que superase a Handanovic y entrase en la portería. Que la Juventus tiene la mejor delantera de Italia y una de las mejores del mundo es algo que ya no se puede esconder. Ayer vimos como titulares a Iaquinta y Amauri y después a Del Piero y Trezeguet en un mismo partido y con la misma camiseta, todo un espectáculo y un orgullo. Compacta, sabedora de sus cualidades (y también de sus limitaciones) y a tope físicamente, la Juve de Ranieri ha superado ya Florencia y ha ganado a uno de los mejores equipos del, por decirlo de alguna manera, 'segundo grupo' de la Serie A. Un inicio de temporada más que positivo. Y esperanzador. No lo es así para Mourinho. Obviamente, el Inter es lo que es, y es el máximo favorito para ganar el campeonato, pero por lo que tiene, no por lo que hace ni por cómo lo hace. En dos partidos de Serie A no ha dado ni una razón que justifique su favoritismo, con un juego plano y acomodado, el partido contra el Catania ganó con un gol en propia puerta que no entró y el árbitro sí concedió.

Importantísima también la victoria del Nápoles, que tras dos semanas llenas de distracciones y desmoralizaciones fuera del campo, ha sacado fuerzas de donde no las había para remontar el partido contra la Fiorentina. Otro equipo, con menos carácter y calidad, se hubiese dado por vencido tras el gol de Mutu. El Nápoles no. Se levantó, volvió a meterse en el partido, lo dominó, consiguió el empate con Hamsik y la victoria con Maggio. Dos jugadores de esos que ficha el Nápoles, que cada verano deja su sello con alguna contratación sorprendente. Los suyos no son sólo cuatro puntos en dos jornadas (Roma y Fiorentina), sino la demostración de que es un gran proyecto y que por tradición, afición y ganas, está obligado a crecer.

jueves, 3 de enero de 2008

Los + y los - de 2007

LAS ESTRELLAS DE 2007


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Banquillo:

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Como todas las selecciones de este tipo que se hacen, es un equipo subjetivizado al máximo, donde se han tenido en cuenta las actuaciones de los futbolistas durante el pasado año solar, es decir, desde enero hasta dicembre, con lo que comprende el final y el principio de dos cursos futbolísticos distintos, pero que sabe que las verdades son muy difusas cuando entran en el campo de lo opinable. Cuando nos disponemos a crear una de estas escuadras, siempre miramos los nombres, dejándonos llevar, y obviando bastante el equilibrio táctico.

Guardando los muebles de los protagonistas de 2007 hay todo un clásico en estos equipos: Gianluigi Buffon. Ni la Serie B ha conseguido hacerle desaparecer de las clasificaciones de los mejores metas y, por contra, ha aumentado su leyenda dentro de la Juventus. Fue fundamental en la vuelta A casa, y sus actuaciones hasta este punto han confirmado que fue el mejor fichaje que pudo hacer la Juve este verano. Con él, los sueños de la Juve de reconquistar Italia, pronto pueden convertirse en realidades.

En la defensa encontramos a Rio Ferdinand, que ha cerrado un año sencillamente espectacular. Amortizdos quedan ya de sobra los casi 50 millones que el United pago por él en su momento. A su vera está Sergio Ramos. El sevillano consiguió acabar con los males que achacaban a la defensa del Real Madrid, y desde la banda se ha convertido en el líder de la defensa y uno de los motores del equipo. Los laterales defensivos son para el Inter de Milán. E brasileño Maicon ha demostrado que no fue otro fichaje más tan típicos en el club de Moratti, y en 2007 ha sido mucho más jugador que, entre otros, Dani Alves. La sanción de la UEFA por la trifulca de Mestella le pudo costar un problema, pero nada repercutió en su forma. Chivu, por su parte, forma en el '11' por sus prestaciones en la Roma, más que por su actuación en el conjunto milanés esta temporada. Se ha convertido en el jefe de la selección rumana que ha asombrado a media Europa y ahora, ya recuperado de su lesión vuelve a ofrecer su mejor versión, ya sea en el centro de la zaga, en una banda, o en medio campo.

En el centro, un rombo con con Cambiasso en el vértice inferior. El Real Madrid puede ir apuntando otro fracaso con su venta. Y es que el Cuchu empezó bien el año, pero lo ha terminado siendo la guía por la que transcurre todo el juego del campeón y actual líder de la Serie A. En la parte alta está Kaká. Balón de Oro y Fifa World Player, por lo que añadir algo más puede ser incluso peligroso. Su año ha estado marcado por la regularidad, sin dejar con la boca abierta a nadie, es aplaudido por todos. En las bandas dos malavaristas del balón. Cristiano Ronaldo y Messi, o lo que es lo mismo, Balón de Plata y Balón de Bronce. Hay una estadística demoledora: esta temporada, si no está Ronaldo, el United no gana. El año pasado fue, junto a Rooney, el artifice del título, quemando las bandas y los corazones de los aficionados de Old Trafford. Por la parte izquierda, la pulga Messi este año ha tenido que asumir el dificilísimo papel de suceder a Ronaldinho en el corazón del Barça, con todo lo que ello implica. Messi se merece un Oscar.

Como puntas de lanza de este equipazo nos encontramos con los que probablemente sean los mejores delanteros del mundo: Zlatan Ibrahimovic y Didier Drogba. Finalmente, el Inter fue el único que sacó algo de provecho al descenso de la Juve, no sólo llevándose dos Scudetti, sino con la contratación del atacante sueco. De Ibra, uno de los marginados de todas estas listas de futbolistas de talentos, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que es uno de los futbolistas más resolutivos e importantes para su equipo. Ha conseguido, gracias a su clase, sacar al Inter de una demoladora racha perdedora. A su lado está Drogba, el año pasado su rendimiento aumentó considerablemente, puede que gracias a Shevchenko, y se convirtió en el faro del extinto Chelsea de José Mourinho.

Y, a modo simbólico, porque hay que reconocer el mérito de muchos más, hemos hecho otra selección de diez jugadores más que pasan a formar parte de un hipotético banquillo. El segundo de Buffon, como suele ocurrir en estos equipos, es Iker Casillas, aunque es difícil dejar fuera de esta selección al portero brasileño del Porto, Helton, que fue el menos goleado de Europa a finalesde la temporada 06/07. Como mejor joven del año, elegimos a Miguel Veloso, el futbolista del Sporting de Portugal. Desde la defensa, como hombre libre, en el centro del campo... Es el líder del equipo de Paulo Bento, por delante incluso del fantasista Joao Moutinho, que tanto gusta en la Superliga portuguesa. Es de justicia también reconocer la dura y gran labor de las 'escobas' de los equipos de fútbol, por lo que no puede faltar alguien como Cristian Poulsen. El danés ha sido el encargado de equilibrar el juego del campeón de la UEFA y de liberar a Navas, Renato y Adriano de sacrificarse en otras tareas que no les pertenecen tanto. Después nos encontramos a tres de los que han revivido el espiritú de la furia roja: Cesc, Iniesta y Silva. A su tempranísima edad, han tenido qu coger ya los galones de sus club. Cesc es el líder indiscutible del Arsenal que domina con mano de hierro la Premier, gracias a él en gran parte; y Silva, tras completar los primeros seis meses del año de manera espectacular, es de los pocos que se salva de la quema en el nuevo Valencia de Koeman. Y arriba ya desatamos la fantasía: Totti y Diego para crear ilusiones y Van Nistelrooy para materializarlas en goles. El brasileño fue elegido el mejor jugador de la Bundesliga, y no lo hicieron en vano. Esta temporada es el verdadero motor del Bremen. Y de Totti qué decir. Fue el Bota de Oro en junio y posiblemente merecería estar entre los once mejores, pero una tediosa lesión ha mermado en buena medida sus posibilidades.


LOS ESTRELLADOS DE 2007


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Banquillo:

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Y si tenemos el mejor equipo del año, ¿por qué no vamos a elegir al peor? A ese equipo formado por jugadores que han completado un año de fracasos con estrépito. Ese equipo que sólo imaginarlo hecho realidad da grima y un escalofrio te recorre tod el cuerpo pensando en qué podría pasar si estos lechones llegasen a reunirse en un mismo equipo. Las dimensiones de la catástrofe serían inconmensurables y tal vez no viviesemos para contarlo al día siguiente.

Para añadirle más dramatismo a la cosa, dibujaremos la figura del entrenador que concuerde con el perfil de este equipo: la candidatura de Koeman era muy seria, pero aún así hemos encontrado a alguién más adecuado. Sí, vale, mandar al traste todo el trabajo de cuatro años de Hiddink en el PSV en un año, tener una ventaja de ocho puntos y acabar ganando la Eredivisie por el average particular y hundir en la miseria al Valencia es mucho. Sí, pero el amigo Lotina no se ha quedado atrás. Este hombrecillo ha conseguido en medio año (de enero a junio) cargarse los cuarenta años de historia de la Real Sociedad en Primera, construyendo un equipo con una imposibilidad máxima para sacar un partido adelante. Con la llegada de agosto y de la nueva temporada, cogió las riendas de otro histórico en horas bajas como es el Depor, y lleva camino de repetir la misma empresa, así que creemos que se merece este puesto; aunque desconocemos cual es el rendimiento que le puede sacar a esta plantilla.

En la portería está Dida. Con él podríamos decir que también sobran las palabras. Es un futbolista fundamental para el Milan, fundamental en todas las derrotas, claro.

En la línea de defensa nos encontramos al pobre Michel Salgado. Capello dejó de contar con él y hasta un chico del filial como Miguel Torres le comió la tostada. Para Schuster es uno de los otros. En el Madrid no juega, pero el Madrid no le deja jugar tampoco: le impidió jugar con la selección gallega, no fuera cosa que se lesionase... En el centro está el gran Abel Xavier. Hay que ser muy malo para que te despidan del Middlesbrough, pues él lo consiguió. Tras varios meses cumpliendo sanción por dopaje, encontró cobijo en LA Galaxy, el equipo pijo de la MLS. Pijo como él, entendemos. A su lado el que fue uno de los mejores centrales del mundo por su depuradísima salida de balón: Rafa Márquez. Su 2007 ha sido muy regular: ha jugado mal todos sus partidos. En el latera zurdo encontramos a Grosso. Su vida se reduce a dos goles en un Mundial. A partir de ahí (que no es poco) ha iniciado una carrea cuesta abajo y sin frenos que aún sigue. Moratti le fichó para ensalzar el extinto orgullo italiano del Inter y este mismo junio lo vendió al OL, que, como podemos ver, se lució en la búsqueda de sustituto para Abidal.

En el centro del campo, haciendo como que defiende, hemos elegido a Emerson, sus paseos cada dos domingos por el césped del Bernabeú pasarán a los anales de la historia del Real Madrid. Como en el caso de Cristiano Ronaldo, hay una estadística de esta temporada que puede ser incluso más asombrosa (o no): si él juega, el Milan no gana. ¿Alguién da más? Pues puede que sí. Y es que la lucha por hacerse con el brazalete de capitán en este equipo está siendo encarnizada. En plena pugna está Michael Ballack, lesionado desde el mes de abril. No quiso operarse, el tiempo (el mucho tiempo) le ha dado la razón: ya está a disposición de Avram Grant. En las alas tenemos a dos claros ejemplos de superación personal: Freddie Ljungberg, que sí, alguna vez fue conocido por jugar en el Arsenal y ya no está, pero sigue dedicándose al (o viviendo del) fútbol. Cuanto menos se junte con Vicente, mejor, por eso el de Benicalap está en la banda contraria. Durante este año dijo haber perdido la confianza en los servicios médicos del Valencia; no notó que el mundo entero ya la habia perdido en él.

Y como encargados de fallar los goles de este equipo econtramos a Adriano y Shevchenko. Vale, el brasileño tuvo tres partidos buenos en marzo, pero fue por aquello de comprobar que una vez al año no hace daño. Lo probó y no le gustó. Cómo dueles, Adriano. El ucraniano, un paradigma del fútbol. Ha pasado de ser Balón de Oro al peor fichaje de la historia de Inglaterra. Nada más que añadir.

Se tenía la idea de no poner banquillo (sacar un equipo con toda la plantilla como titular a ver si así podían hacer algo) pero atenta contra las normas de la UEFA. Así que tenemos suplentes, que son los sustitutos de los malos, que no por ello son más buenos (en todo caso se podría decir que son menos malos). Por si Dida tiene que fingir alguna que otra agresión más, tenemos a Ballotta guardando los muebles. Ballotta, que a los 45 años sigue empeñado en mantener la llama de su carrea tirando cerillas de cuando en cuando, se conserva muy bien, y aún puede presumir de jugar en la Lazio. Que después nadie se extrañe cuando vea al equipo romano a tres puntos del descenso. Para cubrir, y de que manera, a Ballotta, hemos pensado en Fabiano Eller. El suyo es un caso curioso: ha pasado de ser el mejor defensa de brasil en 2006 a ser el peor defensor del mundo en 2007. Por cosas como estas nos apasiona este deporte. Haciéndole compañía y esperando su oportunidad está Asier Del Horno. En 2006 le echaron del Chelsea y se lesionó. Luchó duro para recuperarse, y cuando lo hizo se encontró con que le habían echado también del Valencia. Ahora, en el segundo tramo de 2007 parece haber comprendido que el problema no es de los demás, es suyo. Después integra el banquillo también José Edmilson (oveja negra del equipo), Rubén 'El Pipo' Baraja; que tras estar medio año lesionado se ha olvidado de lo que es un pase en vertical, y el payasito (por algo lo dirán) Aimar, que se ha olvidado de lo que es un pase hacia cualquier dirección. Skoubo (sí, es ese danés tan bueno que fichó la Real) y Ronaldo, (este ganó dos Balones de Oro, para que luego critiquen a los que se lo dieron a Cannavaro) esperan su oportunidad desde el banquillo. Bueno, no.

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Christian Castellanos Lijó, administrador de Curva Bianconera.